El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento.
(1224-1274) Filósofo y teólogo.
El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento.
Es evidente que existe la verdad. Porque el que niega que existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si, pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe.
Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.
El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad.