La poesía es un intento de aproximación a lo absoluto por medio de los símbolos.
La poesía es un intento de aproximación a lo absoluto por medio de los símbolos.
Mediante la lectura nos hacemos contemporáneos de todos los hombres y ciudadanos de todos los países.
El gran clásico es un hombre del que se puede hacer el elogio sin haberlo leído.
Necesitamos desesperadamente que nos cuenten historias. Tanto como el comer, porque nos ayudan a organizar la realidad e iluminan el caos de nuestras vidas.
La lectura es placer, conocimiento, emoción, enajenación.
La lectura es a veces una estratagema para eludir pensar.
El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.
Escribir es recordar, pero leer también es recordar.
No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.
Escribo: eso es todo. Escribo conforme voy viviendo. Escribo como parte de mi economía natural. Después, las cuartillas se clasifican en libros, imponiéndoles un orden objetivo, impersonal, artístico, o sea artificial. Pero el trabajo mana de mí en un flujo no diferenciado y continuo.