No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.
No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.
Si en la otra vida no hubiera música, habría que importarla.
Escribo: eso es todo. Escribo conforme voy viviendo. Escribo como parte de mi economía natural. Después, las cuartillas se clasifican en libros, imponiéndoles un orden objetivo, impersonal, artístico, o sea artificial. Pero el trabajo mana de mí en un flujo no diferenciado y continuo.
Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro.
El arte de dirigir consiste en saber cuando hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta.
El cine... ese invento del demonio.
La música es una cosa amplia, sin límites, sin fronteras, sin banderas.
El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí.
Nuestra crítica consiste en reprochar a los demás el no tener las cualidades que nosotros creemos tener.
Un buen vino es como una buena película: dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y , como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador.