La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo.
La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo.
En política se está en contacto con la mugre y hay que lavarse para no oler mal.
Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores.
A vosotros (políticos) os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes.
Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río.
La democracia ha surgido de la idea de que sí los hombres son iguales en cualquier respecto, lo son en todos.
La política es el arte de los incapaces de triunfar en privado.
La política está en el aire mismo que respiramos, igual que la presencia o ausencia de Dios.
Como los políticos nunca creen lo que dicen, se sorprenden cuando alguien sí lo cree.
Nadie puede sospechar cuántas idioteces políticas se han evitado gracias a la falta de dinero.