Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti.
Reza como si todo dependiera de Dios. Trabaja como si todo dependiera de ti.
Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender como se hace.
Lo que con mucho trabajo se adquiere, más se ama.
Una máquina puede hacer el trabajo de 50 hombres corrientes. Pero no existe ninguna máquina que pueda hacer el trabajo de un hombre extraordinario.
Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.
Un síntoma de que te acercas a una crisis nerviosa es creer que tu trabajo es tremendamente importante.
Mediante el trabajo ha sido como la mujer ha podido franquear la distancia que la separaba del hombre. El trabajo es lo único que puede garantizarle una libertad concreta.
Admirar las obras de los otros es, sin duda, mucho más fácil y más cómodo que trabajar.