El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
¿Qué ve el ciego, aunque se le ponga una lámpara en la mano?
No hay árbol que el viento no haya sacudido.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.