Incluso los monos se caen de los árboles.
Incluso los monos se caen de los árboles.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Oceano.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Se aprende poco con la victoria, en cambio mucho con la derrota.
Encontrarse es el comienzo de la separación.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Al clavo salido le toca siempre el martillazo.
La lluvia sólo es un problema si no te quieres mojar.