Proverbios

Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba.

Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.

No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.

Si te sientas en el camino, ponte frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo andado.