Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
No te preocupes por no ser conocido. Preocúpate por ser digno de que se te conozca.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.
Si te sientas en el camino, ponte frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo andado.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy.