Lleno es de bondad, quien nunca llego a envidiar.
Lleno es de bondad, quien nunca llego a envidiar.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Más te debes guardar de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
La envidia es serpiente que al que la abriga le muerde.