De buena vid planta la viña y de buena madre toma la hija.
De buena vid planta la viña y de buena madre toma la hija.
En la casa que hay un viejo no faltará un buen consejo.
De tus hijos solo esperes, lo que con tus padres hicieres.
Madre e hija caben en una camisa, suegra y nuera ni dentro ni fuera.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.