Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Ningún loco rompe a pedradas sus tejas, sino las ajenas.
Cada uno lleva un loco dentro, o dormido o despierto.
Cada loco con su tema.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.