Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Hablando se entiende la gente.
La lengua no tiene hueso, pero corta lo más grueso.
En la boca del discreto lo público es secreto.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Necio que sabe callar camino de sabio va.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Quien habla lo que no debe, oye lo que no quiere.
Las palabras se las lleva el viento.