Refranes de Sin clasificar

La manzana podrida pierde a su compañía.


    Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada llamaba puño.


      Las paredes oyen.


        Las cuentas claras y el chocolate espeso.


          Las cañas se vuelven lanzas.


            Mano sobre mano, como mujer de escribano


              Más mató la cena que sanó Avicena.


                Los duelos con pan son menos.


                  Lo que no has de comer, déjalo cocer.


                    Al hablar, como al guisar, su granito de sal.