Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me guardaré yo.
Dijo la sartén al cazo: quítate allá, que me tiznas.
Después de la tempestad viene la calma.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Al buen callar llaman Sancho.
Cada uno habla de la feria según como le va en ella.
Cada uno sabe donde le aprieta el zapato
Cría cuervos y te sacarán los ojos.