En el amor no hay crímenes ni delitos, sólo falta de buen gusto.
(1885-1983) Poeta y dramaturgo francés.
En el amor no hay crímenes ni delitos, sólo falta de buen gusto.
Si tú me amaras y yo te amase, ¡cómo nos amaríamos!.
El más difícil no es el primer beso sino el último.
El beso es la válvula de escape de la honestidad.
El más bello instante del amor, el único que verdaderamente nos embriaga, es este preludio: el beso.