Si todos los años extirparamos un solo vicio, pronto llegaríamos a ser hombres perfectos.
(1380-1471) Teólogo alemán.
Si todos los años extirparamos un solo vicio, pronto llegaríamos a ser hombres perfectos.
He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos.
No eres más porque te alaben, ni menos porque te critiquen; lo que eres delante de Dios, eso eres y nada más.