Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra.
Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra.
Una persona perezosa es un reloj sin agujas, siendo inútil tanto si anda como si está parado.
Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía.
El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo.
Un egoísta es una persona que piensa más en sí misma que en mí.
Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte; los valientes prueban la muerte sólo una vez.
El único egoísmo aceptable es el de procurar que todos estén bien para estar uno mejor.
Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo.
El malvado descansa algunas veces; el necio jamás.
Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira.