Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra.
(VIII AC-VIII AC) Poeta y rapsoda griego.
Odioso para mí, como las puertas del Hades, es el hombre que oculta una cosa en su seno y dice otra.
Levantado el muro contra la voluntad de los inmortales dioses, no debía subsistir largo tiempo.
Cual la generación de las hojas, así la de los hombres. Esparce el viento las hojas por el suelo, y la selva, reverdeciendo, produce otras al llegar la primavera: de igual suerte, una generación humana nace y otra perece.
Míseros mortales que, semejantes a las hojas, ya se hallan florecientes y vigorosos comiendo los frutos de la tierra, ya se quedan exánimes y mueren.
Dejemos que el pasado sea el pasado.
Las almas generosas son dóciles.
La juventud tiene el genio vivo y el juicio débil.