Yo no bebo agua, los peces fornican en ella.
Yo no bebo agua, los peces fornican en ella.
La humanidad se cansa pronto de todo, sobre todo de lo que más disfruta.
No me gusta la gente que no se ríe. Es gente frívola.
El mayor azote de la vida moderna es tener que dar importancia a cosas que, en realidad, no la tienen.
Es libre el que vive según elige.
No nos preguntamos qué propósito útil hay en el canto de los pájaros, cantar es su deseo desde que fueron creados para cantar. Del mismo modo no debemos preguntarnos por qué la mente humana se preocupa por penetrar los secretos de los cielos... La diversidad de los fenómenos de la Naturaleza es tan grande y los tesoros que encierran los cielos tan ricos, precisamente para que la mente del hombre nunca se encuentre carente de su alimento básico.
Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil.
El yo no es algo que es, sino algo que será. Es una tarea.
Tres personas pueden guardar un secreto si dos de ellas están muertas.
Se dice que el tiempo es un gran maestro; lo malo es que va matando a sus discípulos.