El mayor azote de la vida moderna es tener que dar importancia a cosas que, en realidad, no la tienen.
El mayor azote de la vida moderna es tener que dar importancia a cosas que, en realidad, no la tienen.
Es libre el que vive según elige.
Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil.
Tan pronto como confíes en ti mismo, sabrás cómo vivir.
Algunos están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora.
Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar, y lo mejor de todo, despertar.
¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?
En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.
Parece que nuestra vida aumenta cuando podemos ponerla en la memoria de los demás: Es una nueva vida que adquirimos y nos resulta preciosa.
Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos.