Los libros no se han hecho para servir de adorno: sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar.
Los libros no se han hecho para servir de adorno: sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar.
La poesía debe ser un poco seca para que arda bien, y de este modo iluminarnos y calentarnos.
Cuando un pueblo ya no lee a sus escritores, los festeja.
En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.
Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve.
El vino siembra poesía en los corazones.
El gran teatro clásico ya no existe.
El hombre sordo a la voz de la poesía es un bárbaro.
Los buenos escritores son aquellos que conservan la eficiencia del lenguaje. Es decir, lo mantienen preciso, lo mantienen claro.
El año que es abundante de poesía, suele serlo de hambre.