La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.
(1915-2005) Dramaturgo estadounidense.
La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.
La mera idea de que sucedan [los milagros], sin embargo, persiste en la cabeza de mucha gente. Cuando eso muere hace que la gente sea más desgraciada.
Todo el que intenta salvar a otra persona con la mentira de un amor sin límite arroja una sombra al rostro de Dios.
¿Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un sótano. Puedes ver la rosa, pero nunca el perfume.
Los que aman el dinero no lo regalan.
El gran teatro clásico ya no existe.
El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.
Los hombres temen más el sexo que las mujeres.
No creo que existan reglas sobre los asuntos del amor y la cantidad de compasión que conllevan.
Un hombre vulgar puede acabarse lo mismo que un gran hombre.