Ningún hombre debería escribir a no ser que estuviese convencido de que él está en posesión de la verdad y otro hombre está en el error.
Ningún hombre debería escribir a no ser que estuviese convencido de que él está en posesión de la verdad y otro hombre está en el error.
El autor que ha alcanzado fama, corre el riesgo de verla disminuir, tanto si sigue escribiendo como si deja de hacerlo.
La frase es el alma del pensamiento; con una frase se hiere y hasta se mata. Durante largo tiempo se recuerda y se repite.
Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas de inefable y deliciosa compañía.
La literatura no es otra cosa que un sueño dirigido.
Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.
Algunos escritores aumentan el número de lectores; otros sólo aumentan el número de libros.
Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído.
Las novelas nunca las han escrito más que los que son incapaces de vivirlas.
No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.