El hombre es naturalmente crédulo, incrédulo; tímido, temerario.
(1623-1662) Científico, filósofo y escritor francés.
El hombre es naturalmente crédulo, incrédulo; tímido, temerario.
La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.
No es bueno ser demasiado libre. No es bueno tener todo lo que uno quiere.
¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entre la nada y el todo.
Cuando no se ama demasiado no se ama lo suficiente.
Toda religión que no afirme que Dios está oculto, no es verdadera.
A fuerza de hablar de amor, uno llega a enamorarse. Nada tan fácil. Esta es la pasión más natural del hombre.
Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa.
En las religiones es preciso ser sinceros; verdaderos paganos, verdaderos judíos, verdaderos cristianos.
Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón.