El hombre es verdaderamente libre cuando no teme y no desea nada.
El hombre es verdaderamente libre cuando no teme y no desea nada.
El límite bueno de nuestra libertad es la libertad de los demás.
La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.
La libertad existe tan sólo en la tierra de los sueños.
Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.
La libertad es el derecho a hacer lo que las leyes permiten. Si un ciudadano tuviera derecho a hacer lo que éstas prohíben, ya no sería libertad, pues cualquier otro tendría el mismo derecho.
No es bueno ser demasiado libre. No es bueno tener todo lo que uno quiere.
No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
No nos hacemos libres por negarnos a aceptar nada superior a nosotros, sino por aceptar lo que está realmente por encima de nosotros.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.