En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra.
(1694-1778) Filósofo y escritor francés.
En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra.
Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.
Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.
Nadie se da la muerte en un exceso de razón.
Yo, como don Quijote, me invento pasiones para ejercitarme.
El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza.
Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido.
Si alguna vez, ve saltar por la ventana a un banquero suizo, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar.
No hay verdad que no haya sido perseguida al nacer.
Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento.