Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas amor.
Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas amor.
El enamorado de un alma bella permanecerá fiel durante toda su vida, porque ama una cosa permanente.
La belleza es aún más difícil de explicar que la felicidad.
Lo bello nos atrae, despreciamos lo útil; y lo bello muchas veces nos pierde.
La belleza, cuanto menos vestida, mejor vestida está.
La belleza no mira, sólo es mirada.
La belleza es indivisible; el que ha llegado a poseerla, antes de compartirla prefiere anonadarla.
Lo bello es superior a lo sublime, porque es permanente y no sacia, mientras que lo sublime es relativo, pasajero y violento.
Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello, no.
Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello.