Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas amor.
(1724-1804) Filosofo alemán.
Las cualidades sublimes infunden respeto; las bellas amor.
Pensamientos sin contenidos son vacíos; intuiciones sin conceptos son ciegas.
Dormía y soñaba que la vida era bella; desperté y advertí que la vida era deber.
Sólo hay una religión verdadera, pero pueden haber muchas especies de fe.
La felicidad no es un ideal de la razón, sino de la imaginación.
La libertad es aquella facultad que aumenta la utilidad de todas las demás facultades.
Todo nuestro conocimiento arranca del sentido, pasa al entendimiento y termina en la razón.
La religión es el conocimiento de todos nuestros deberes como mandamientos divinos.
El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca.
La democracia constituye necesariamente un despotismo, por cuanto establece un poder ejecutivo contrario a la voluntad general. Siendo posible que todos decidan contra uno cuya opinión pueda diferir, la voluntad de todos no es por tanto la de todos, lo cual es contradictorio y opuesto a la libertad.