La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.
(1712-1778) Filósofo francés.
La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.
La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras.
No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.
La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha trazado.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, nininguno tan pobre que se vea necesitado de venderse.
El hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida.
La juventud es el momento de estudiar la sabiduría; la vejez, el de practicarla.
Si hubiera una nación de dioses, éstos se gobernarían democráticamente; pero un gobierno tan perfecto no es adecuado para los hombres.
Nadie puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo.