Cuando estés en Roma, compórtate como los romanos.
Cuando estés en Roma, compórtate como los romanos.
Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen.
Los grandes incendios nacen de las chispas pequeñas.
No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia.
Y a veces no puedo menos que preguntarme si un metro no sería la estatura ideal para el ser humano.
Observa todo lo blanco que hay en torno tuyo, pero recuerda todo lo negro que existe.
El verdadero hombre siente su superioridad al reverenciar lo que realmente le supera. El corazón no abriga sentimiento más noble ni bendito.
Hay más simplicidad en el hombre que come caviar por impulso, que en el que como nueces por principio.
La astrología es una ciencia que tienen por golosina los cobardes, sin otro fundamento que el crédito de los supersticiosos. Es un falso testimonio que los hombres mal ocupados levantan a las estrellas.
Apresúrate lentamente.