No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.
Las decepciones no matan, y las esperanzas hacen vivir.
Yo apunté al corazón del público, y por accidente les dí en el estómago.
Mi sangre y mis orígenes son albaneses, pero soy de ciudadanía india. Soy monja católica. Por profesión, pertenezco al mundo entero. Por corazón, pertenezco por completo al Corazón de Jesús.
Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que paciente la sostiene.
Nos damos bien a la pena y nos imponemos privaciones para curar el cuerpo; se puede, pienso, hacer lo mismo para curar el alma.
No olvides tu historia ni tu destino.
El sarcasmo es el lenguaje del diablo.
Vivimos como soñamos, solos.
Un gran marinero puede navegar aunque sus velas sean de alquiler.