El medio de no cambiar es no pensar.
El medio de no cambiar es no pensar.
Ciertos pensamientos son plegarias. Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas.
Si no actúas como piensas, vas a terminar pensando como actúas.
El pensamiento está libre de impuestos.
Aquel que dice cuanto piensa, piensa muy poco lo que dice.
Quien vive sin pensar, no puede decir que vive.
Al principio vienen necesariamente a la mente la fantasía y la fábula. Desfilan después lo cálculos matemáticos, y sólo al final la realización corona el pensamiento.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Quien poco piensa, mucho yerra.
Pensar colectivamente es la regla general. Pensar individualmente es la excepción.