Pensar es moverse en el infinito.
Pensar es moverse en el infinito.
Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.
La verdad jamás daña a una causa que es justa.
Más interesante que lo que la gente dice es su pensamiento secreto, y esto es lo que importa conocer.
Fuertes razones, hacen fuertes acciones.
La verdad es una ortiga; el que la roza apenas, se pincha; al que la coge con fuerza y resolución no le hace nada.
Razonar: sopesar probabilidades en la balanza del deseo.
Sólo hay una verdad absoluta: que la verdad es relativa.
¡Mi único deseo es conocer el mundo y las comedias que en él se representan!.
Y es que en este mundo traidor, no hay verdad ni mentira: todo es según el cristal con que se mira.