No es más fuerte la razón porque se diga a gritos.
No es más fuerte la razón porque se diga a gritos.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana.
La verdad existe. Sólo se inventa la mentira.
El hombre se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.
Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.
A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.
El que conoce la verdad no es igual al que la ama.
Dos cuerpos pueden juntarse para producir otro, pero el pensamiento sólo puede dar vida al pensamiento.
La prueba de toda verdad reside, sencillamente, en su eficacia.