Para el argentino, la amistad es una pasión y la policía una mafia.
Para el argentino, la amistad es una pasión y la policía una mafia.
La amistad comienza donde termina o cuando concluye el interés.
No busques al amigo para matar las horas, sino búscale con horas para vivir.
Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed.
Los verdaderos amigos se tienen que enfadar de vez en cuando.
No esperes que tu amigo venga a descubrirte su necesidad; ayúdale antes.
Amigos. Nadie más. El resto es selva.
La confidencia corrompe la amistad; el mucho contacto la consume; el respeto la conserva.
La amistad siempre es provechosa; el amor a veces hiere.
¡Qué raro y maravilloso es ese fugaz instante en el que nos damos cuenta de que hemos descubierto un amigo!