El amor no da ni toma nada, excepto de sí mismo.
(1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.
El amor no da ni toma nada, excepto de sí mismo.
Es la vida la que da a la vida, mientras que vosotros, que os consideráis donantes, no sois más que testigos.
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
Los hombres que no perdonan a las mujeres sus pequeños defectos jamás disfrutarán de sus grandes virtudes.
No busques al amigo para matar las horas, sino búscale con horas para vivir.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
Hay quienes dan con alegría y esa alegría es su premio.
¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?
En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
Dios no escucha vuestras palabras, salvo cuando él mismo las profiere a través de vuestros labios.