Amar: cambiar de casa el alma.
Amar: cambiar de casa el alma.
El amor es lo más parecido a una guerra, y es la única guerra en que es indiferente vencer o ser vencido, porque siempre se gana.
Es duro, es doloroso, no ser amado cuando se ama todavía, pero es bastante más duro ser todavía amado cuando ya no se ama.
Donde reina el amor, sobran las leyes.
El amor es la más noble flaqueza del espíritu.
El amor alivia como la luz del sol tras la lluvia.
La mujer perdona las infidelidades, pero no las olvida. El hombre olvida las infidelidades, pero no las perdona.
El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.
Te amo para amarte y no para ser amado, puesto que nada me place tanto como verte a ti feliz.
El adulterio es justificable: el alma necesita pocas cosas; el cuerpo muchas.