El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son.
El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son.
El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente.
El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.
Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo.
Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar.