Las personas debemos el progreso a los insatisfechos.
(1894-1963) Novelista, ensayista y poeta inglés.
Las personas debemos el progreso a los insatisfechos.
El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma.
El bien de la humanidad debe consistir en que cada uno goce al máximo de la felicidad que pueda, sin disminuir la felicidad de los demás.
Todos los hombres son dioses para su perro. Por eso hay gente que ama más a sus perros que a los hombres.
La felicidad no es nunca grandiosa.
Una verdad sin interés puede ser eclipsada por una falsedad emocionante.
La magnitud de las cantidades de dinero parece variar en modo notable según hayan de ser pagadas o cobradas.
Participamos en una tragedia; en una comedia sólo miramos.
Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje.
La totalidad esta presente incluso en las piezas rotas.