Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.
Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.
La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.
Puede uno amar sin ser feliz; puede uno ser feliz sin amar; pero amar y ser feliz es algo prodigioso.
Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.
Pueden amar los pobres, los locos y hasta los falsos, pero no los hombres ocupados.
La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.
No creo que los amigos sean necesariamente la gente que más te gusta, son meramente la gente que estuvo allí primero.
Felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace.
Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
Hay momentos en los que todo va bien: no te asustes, no duran.