La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas.
La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas.
Los dictadores pueden reformar las leyes; pero no las costumbres.
Uno puede apoyarse sobre su puesto, pero no sentarse en él.
La aspiración democrática no es una simple fase reciente de la historia humana. Es la historia humana.
El hombre es un animal político.
Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral.
Los militares cuentan demasiado con la fuerza, y los políticos cuentan demasiado con la habilidad.
Solamente con que los políticos y los científicos fueran un poco más vagos, ¿cuánto más felices seríamos todos?.
Los políticos tímidos e interesados se preocupan mucho más de la seguridad de sus puestos que de la seguridad de su país.
La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.