Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado.
Y así vamos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado.
El pasado es un cubo lleno de cenizas.
No es necesario destruir el pasado, se ha ido; en cualquier momento, puede volver a aparecer, parecer ser y ser presente.
Dejemos que el pasado sea el pasado.
La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.
Deberíamos usar el pasado como trampolín y no como sofá.
Ni siquiera Dios puede cambiar el pasado.
Ni el pasado ha muertoni está el mañana,ni el ayer escrito.
No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta.
Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.