Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Para fortalecer el corazón, no hay mejor ejercicio que agacharse para levantar a los que están caídos.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Los verdaderos amigos son los que te dicen que tienes la cara sucia.
La felicidad es gratitud por el presente, gozo del pasado y fe en el futuro.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta.
El que comete un mal y tiene temor de que se sepa, posee todavía una semilla de bueno dentro de su maldad; pero el que hace un bien y está ansioso de que se enteren, tiene todavía una raíz de mal en su bondad.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.