Nada rasca tu piel mejor que tu uña.
Nada rasca tu piel mejor que tu uña.
Más vale forjar el acero mientras aún está caliente.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Una sola mano no puede aplaudir.
El puente sólo se repara cuando alguien se cae al agua.
Ama a tus vecinos, pero no te deshagas de la cerca.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar. Perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
La blanda respuesta, aplaca la ira.