Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
La envidia señala las virtudes del envidiado, y los defectos del envidioso.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Una onza de falsa vanidad deteriora todo un quintal de auténtico mérito.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
La Tierra no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo de nuestros hijos.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Quien encuentra un amigo encuentra un tesoro.
Si vives en mi corazón, vivirás gratis.