Si haces planes para un año, siembra arroz; si los haces para dos lustros, planta árboles; si los haces para toda la vida, educa una persona.
Si haces planes para un año, siembra arroz; si los haces para dos lustros, planta árboles; si los haces para toda la vida, educa una persona.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Incluso los monos se caen de los árboles.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez.
Un momento puede hacernos infelices para siempre.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno.