La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Oceano.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Oceano.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Se aprende poco con la victoria, en cambio mucho con la derrota.
Encontrarse es el comienzo de la separación.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Al clavo salido le toca siempre el martillazo.
No abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir es más hermoso que el silencio.
¿Cuándo será el fin del mundo? El día que yo muera.
¡Qué curioso es el hombre, nacer no pide, vivir no sabe, morir no quiere!.