Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Ningún amigo como un hermano; ningún enemigo como un hermano.
Si quieres miel no des puntapiés sobre la colmena.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
La unión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.