Mal sea para quien lo desea.
Mal sea para quien lo desea.
Al hogar, como a la nave, le conviene el mar suave.
Amor que no se atreve no es fuego sino nieve.
Un médico cura, dos dudan y tres muerte segura.
Boca de verdades, cien enemistades.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Galán atrevido, de las damas preferido.
El tonto y el mezquino, andan dos veces el mismo camino.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.