Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Cada uno quiere llevar el agua a su molino y dejar en seco el de su vecino.
El huésped dos alegrías da, una cuando llega y otra cuando se va.
Cada uno lleva un loco dentro, o dormido o despierto.
Ajo, cebolla y limón y déjate de inyección.
A quién ajo come y vino bebe, ni la víbora le puede.
A mucho vino, poco tino.
El hijo de mi hija, mi nieto será, el de mi hijo, Dios lo sabrá.
De ninguno has de decir, lo que de ti no quieras oir.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.